Archivo de la etiqueta: buda

Nirvana y Samsara…. no son dos.

el samsara es el nirvana. … Samsara es el nirvana

El camino existe pero nadie lo recorre

Solo existe el sufrimiento, no hay quien sufra.
Hechos hay, pero nadie que los haga.
Y hay Nirvana, pero nadie que lo busque.
El Camino existe, pero nadie lo recorre.

(El Buda)

Libre albedrío o predestinación, según los sabios…

A medida que empezamos a caminar por el sendero de la espiritualidad, el tema del libre albedrío o la predestinación aparece casi como el famoso dilema de quien fue primero: si el huevo o la gallina.

Si bien la verdad es esa que esta frente a nosotros todo el tiempo, aquí encontré algunos señaladores de diferentes sabios, que apuntan quizás a una verdad diferente: apuntando a que veamos Quien es ese supuesto yo que esta decidiendo?

Lo que dicen esas otras partes de nosotros mismos que solemos llamar Maestros:

Ram Tzu sabe esto: Tus elecciones son como votos en un sistema político de un solo partido.

Todo el mundo conduce desde el asiento de atrás. Wayne Liquorman

Toda acción pertenece a Dios. Su Obra ha inscrito cada cosa en sus funciones individuales. Es por El que los seres, animados o inanimados, hacen su papel. Todas las acciones Le pertenecen. Ellam Onru

Todas las acciones tienen lugar el en tiempo por la interacción de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su ilusión, cree que él es el actor. Sin embargo el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y los actos, ve como algunas fuerzas de la naturaleza actuan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y no se convierte en esclavo. Bhagavad Gita.

Con referencia a esta pregunta, Mr. Desai citó la Bhagavad Gita y preguntó a Bhagavân Ramana Maharshi: Si, como dice Arjuna, cada cual tiene un trabajo determinado que realizar en este mundo, y tenemos que hacerlo queramos o no queramos, ¿existe el libre albedrío?
Ramana Maharshi respondió: Es cierto que vamos a hacer lo que tenemos que hacer. Pero podemos estar libres de alegrías y penas al hacerlo, libres de los placeres y los contratiempos que ese trabajo proporciona al no identificarnos con el cuerpo que lo hace.
Cuando realizas tu verdadera naturaleza y sabes que no estás realizando acción alguna,puedes librarte de las consecuencias del trabajo que el cuerpo esté realizando conforme a su destino o a las acciones pasadas o al plan divino, lo llames como lo llames. Tú eres siempre libre y no hay ninguna limitación de esa libertad.

Con referencia a la respuesta de Bhagavân a la pregunta sobre la Bhagavad Gitâ que Mr. Desai le había hecho el día anterior, volví a preguntar al Maestro: ¿Están predeterminados solamente los grandes actos de la vida de un hombre, como su profesión o sus principales ocupaciones, o también lo están los hechos triviales como tomar una vaso de agua o andar por una habitación de un lado a otro, por ejemplo?
Bhagavân: Absolutamente todo está predestinado.
Volví a inquirir: Entonces ¿qué responsabilidad, qué libertad tiene el hombre?
Bhag.: ¿Para qué existiría el cuerpo en caso contrario? Ha sido pensado para realizar todas las cosas que tiene que hacer en esta vida. Todo el programa ha sido dibujado de antemano. Ni un solo átomo se mueve sin Su Voluntad. Esta frase expresa la misma verdad si la dices de este modo o si prefieres decir: Nada se mueve sino por su karma. Ramana Maharshi

Aun cuando la unión con Él no se dé por tus esfuerzos,
¡oh corazón! esfuérzate hasta el límite para lograrlo.
Hāfez

Una graciosa: Por supuesto que creo en el libre albedrío, no tengo opción.

En una charla de Wayne Liquorman, una vez un hombre preguntó. Yo elijo en este mismo momento, estar levantando mi brazo (mientras lo estaba haciendo).
Wayne respondió: Por supuesto, vos lo estás haciendo, pero para levantar el brazo, necesitas tener el pensamiento quiero levantar mi brazo.  Uno podría decir: yo decido levantar mi brazo y levanto el brazo. (Supongamos que podemos, hay gente que quiere y tampoco puede). Para que esto suceda, tiene que funcionar bien nuestro cuerpo y en primer lugar tenemos que tener el pensamiento ‘’quiero levantar mi brazo’’. Cuando llegamos al nivel del pensamiento, ¿ Quién puede decir que puede elegir cuales pensamientos van a surgir en su consciencia?

La verdad no está quizás ni en el libre albedrío, ni en la predestinación, sino quien es la supuesta entidad, yo, que elige… aparentemente elige…

Los acontecimientos suceden.
Acciones son llevadas a cabo.
No hay hacedores individuales de los mismos.
El Buda

Deben estar decididos a liberar a cada uno de los seres vivos, aunque en realidad comprendan que no hay seres individuales o separados. Sutra del Diamante

¿Cómo sigue todo esto después, si yo no soy el autor que maneja este vehículo? Sigue como antes, como siempre, solo que tanto la culpa como  el orgullo, son indicadores fuertes de la ilusión del yo.
La vida se vuelve más simple: ama y ház lo que quieres
Andrés Wu Wei

Xu Yun – Nube vacía. La percepción de las cosas.

Queridos amigos, déjenme que les cuente una pequeña historia que un hombre sabio me contó. Él dijo: “Una vez me encontraba en un país desconocido para mí, caminando por una calle extraña. Miré alrededor intentando orientarme; y vi dos hombres que estaban de pie cerca de mí. Me acerqué a ellos, y les pregunté, ‘¿Dónde estoy?’ ‘¿Quiénes sois?’
El primer hombre me respondió, ‘Este es el mundo del Samsara, ¡y en este mundo da la casualidad de que soy el enano más alto!’
Y el otro contestó, ‘Sí, ¡y yo por casualidad soy el gigante más pequeño!’.
Este encuentro me dejó muy confundido, porque ambos hombres medían exactamente lo mismo.”
He incluido esta pequeña historia, a modo de prólogo en mis notas, porque quiero enfatizar desde el comienzo lo importante que es considerar la percepción de las cosas.

Queridos amigos, cada ser humano posee dos naturalezas – del yo: una aparente y la otra real. La aparente es nuestro pequeño yo, o ego, que siempre es diferente de los demás pequeños ‘yoes’; la real es nuestro Gran ‘Yo Búdico’ que es en todas partes el mismo. Nuestro pequeño yo existe en el mundo aparente, el mundo del Samsara.
Nuestro Yo Búdico existe en el mundo real, el mundo del Nirvana. Los dos mundos se encuentran en el mismo lugar. En el Sutra del Corazón leemos, “La
forma no es diferente del vacío y el vacío no es diferente de la forma.” Todo el mundo se pregunta, “¿Cómo Samsara y Nirvana pueden ser lo mismo? ¿Cómo puede ser la ilusión lo mismo que la realidad? ¿Cómo puedo ser yo y Buda a la vez?” Son buenas preguntas. Todo budista necesita conocer su respuesta.

La respuesta se encuentra en la forma en que percibimos la realidad. Si percibimos la realidad directamente, la vemos en su pureza Nirvánica. Si la percibimos indirectamente – a través de la conciencia de nuestro ego- vemos su distorsión samsárica.

Xu Yun – Nube Vacía
Gran Maestro Chino del Budismo Zen

El océano de la conciencia

Video inspirado en una charla del maestro advaita Wayne Liquorman

Donde hay humanos hay moscas… y también Budas


La famosa frase zen: ´´Donde hay humanos hay moscas… y también Budas´´ me vino a la mente en las últimas semanas, para recordarme una vez más que no hace falta ir a ningún lado, el maestro está siempre ahí, delante nuestro todo el tiempo. Tomando todas las formas imaginables, y cuando la mente no esta como el parabrisas del auto yendo de un lado a otro, pasado, futuro, pasado, futuro, sino simplemente presente, los Budas aparecen por doquier.

El otro día caminaba por una pequeña calle, que si bien se encuentra engarzada en el centro de la ciudad, esta poblada de silencio que se mezcla con el olor de los árboles. Disfrutando de sus veredas, y habitantes bohemios de los pequeños cafés que la visten. Aparece un negocio de otro tiempo, una tienda de juguetes, sin embargo es diferente, estos juguetes al único lugar donde pueden enchufarse es a la imaginación. Es una tienda de juguetes exclusivamente de madera.

Uno entra en ese micromundo de colores cálidos, poblado de habitantes de la infancia donde es recibido literalmente dentro de un cuento. Una abuela de cabellos blancos con un rodete en su cabeza, lentes, un vestido con delantal se acerca, casi es inevitable que el primer pensamiento que se me acerca sea, sentarme en un banquito, con una chocolatada y pedirle que me cuente un cuento. Mientras nos miramos y sonreímos, inevitablemente me quedo observando unas espadas de madera que estaban en un costado, evidentemente se me debe haber iluminado la cara recordando esas espadas de palo de escoba con las cuales pasé infinitas horas, recordando mis luchas contra dragones, ninjas o piratas imaginarios. La abuela comenzó a decirme:

Las espadas no son como las armas de ahora, están llenas de honor dado que el verdadero caballero solamente debía desenvainarla para luchar contra el mal. La espada representa la verdad, que corta y destruye las mentiras, y destruye los enemigos imaginarios para que al final, el caballero habiendo probado su valentía y enfrentando sus propios miedos y dragones descubra el secreto de su corazón. La abuela tímidamente, quizás acostumbrada a que no muchas personase interesen en este tipo de comentarios, me comentó que no me preocupe por ella que podía seguir mirando. Sin embargo, esas palabras simplemente me habían fascinado. Busque un pequeño instrumento de música, un xilofón y solamente una mirada cómplice bastó para recomenzar otro diálogo mágico.

La abuela me comenta que este xilofón en particular lo habían hecho sin ninguna nota discordante, precisamente porque era para los chicos más chicos. Las notas discordantes, normalmente nos cierran, como en cierta forma están ligadas al dolor, nos suelen llevar hacia adentro, a una introspección del mundo interior. Para los chicos más pequeños, que no están tan identificados, cuando hay tristeza, es su muñeco el que está triste no ellos. Todas esas armonías ligadas a las experiencias más duras humanas se van adquiriendo más adelante y es parte de las experiencias que vinimos a explorar.

En ese instante justo entraron muchas más personas preguntando precios, hablando si la cuna pegaba con el color de la pared de su casa, etc. El mundo volvió a la normalidad, el negocio se convirtió nuevamente en un negocio y me fui con la sonrisa de un buscador de oro casual, cuando encuentra una pepita valiosa en un río del cual no lo esperaba.

Una de las noches siguientes mientras un amigo me llevaba en el auto, me comentaba que él había pasado varios de sus primeros años de vida en el hospital y que él había aprendido lo siguiente: En la vida hay solamente una sola decisión verdadera que podemos hacer. La gente piensa que hay muchas decisiones, pero en realidad hay solamente una: elegir ver las cosas de forma positiva o negativa, porque más allá de esto, no podemos elegir lo que llega a nuestra vida, pero si podemos elegir que vamos a hacer con lo que nos tocó. Yo elegí ver lo positivo y hago lo mejor que puedo con cada momento.

El quizás sabiéndolo o no, acababa de repetir por experiencia propia las mismas palabras que hace miles de años muchos de los seres iluminados nos repiten a través de los tiempos.

Andrés Wu Wei